Alejandro Licona

Alejandro Licona nació en la Ciudad de México el 12 de abril de 1953. Curso estudios de Ingeniería Química en el Instituto Politécnico Nacional. En el año 1972 decide entrar en el “taller de creación dramática” del centro que estaba dirigido por Emilio Carballido. Desde 1976 comienza una amplia producción dramática que completa con guiones cinematográficos y para televisión. Ese mismo año obtiene una mención especial en el Concurso Nacional de Guiones Cinematográficos que organiza la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM) con su guion La torre acribillada que había escrito junto a Dante del Castillo.

RC.-¿Maestro, a los 19 años ingresa al taller de Composición Dramatica, al Instituto Politecnico Nacional , como fue esa experiencia de ser alumno de Emilio Carballido

Para serte sincero, cuando yo entré –por error- al taller del maestro Emilio Carballido, no tenía la más mínima idea de quién era él. Mi cultura en ese tiempo era precaria y para nada estaba familiarizado con el teatro. Y si digo que por error, es porque mi mayor deseo en aquél entonces, era dirigir cine. Hice tres veces mi solicitud para ingresar al Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) y las tres veces, tras de sortear todos los obstáculos, me rechazaron. En aquel año de 1972 salió una convocatoria en el Politécnico para un taller de cine, y de inmediato me apunté, pues uno de mis sueños era agarrar a golpes, a todos los que me rechazaron, con el Oscar que habría de recibir por ser mejor director. Las clases en dicho taller fueron un desastre: los maestros no acudían y la clase que se supone era de guión, en realidad era de teatro y la daba un tal Emilio Carballido. Así fue como entré a su taller y conocí a este gran dramaturgo.

 

RC.-¿Qué recuerda de su primer guion premiado “La Torre Acribillada..?

“La torre acribillada” fue mi primer guión de cine. Lo escribimos entre Dante del Castillo y yo, quien aún no abandonaba la idea de hacer cine. Nos sorprendió y bastante recibir una mención especial. El que nos dejó de hablar fue Emilio Carballido quien también recibió una mención especial por un libreto que presentó y al parecer no le gustó nada que sus alumnos quedaran a la par que él. La hermana del presidente, Margarita López Portillo, nos prometió filmarla y nosotros de ingenuos se lo creímos. Llevamos nuestro guión y tras de ir descendiendo de funcionarios, terminamos con un tal Antonio Noyola quien se esmeró en hacernos ver que estaba mal escrito (no lo logró, por supuesto) para finalizar diciendo que no se estaban produciendo películas de época, porque eran muy caras. Así terminó nuestra aventura cinematográfica de aquellos años.

 

RC.-¿En 1980 don Emilio Carballido le dirige su obra “Maquina” en los Angeles California, que pensó en ese momento..?

Fue sumamente emocionante recibir esa llamada, a las dos de la mañana, por parte de Emilio Carballido para anunciarme que mi obra “Máquina” había sido seleccionada por los alumnos del Cal. State Los Ángeles para ser llevada a escena, nada menos que por él, cosa que sigo considerando un gran honor. Me tocó ver todo el proceso último y el resultado fue una puesta en escena muy emotiva. Esta obra “traía torta bajo el brazo”, pues después fue estrenada de manera simultánea por Rodrigo Solo, Mercedes de la Cruz y Marta Luna. Por esta última puesta recibí el premio “Juan Ruiz de Alarcón” por mejor obra de estreno nacional. “Máquina” es de los pocos melodramas que he escrito y refleja mis vivencias cuando trabajé en una fábrica de pilas alcalinas, donde fui testigo del trato que recibían todas las obreras que allí laboraban.

RC.-¿Por qué escribir Teatro..?

¿Qué por qué escribo teatro? Bueno, el cine como ya lo anoté, no me quiso y me comenzó a ir bien con mis primeros textos de teatro, por lo que abracé a esta rama tan creativa como la cinematográfica. Era emotivo sentir la respuesta inmediata del público, percibir la magia que se da en el escenario y sentir que se formaba parte de esta insólita familia que es la de los teatreros. Años después tuve oportunidad de hacer cine comercial y no me gustó. Era tan distinta la imagen romántica que yo tenía, a la verdadera que eso mató por completo mis iniciales deseos de dedicarme al cine.

Es importante anotar que en estos últimos años he retomado la pasión por escribir novelas (la inicié cuando tenía 11 años) y ya llevo escritas y publicadas algunas.

RC.-¿Qué premios le dio su obra, “El Diablo en el jardín”..?

Mi segunda obra de teatro titulada “El diablo en el jardín” obtuvo el segundo lugar de la revista universitaria Punto de Partida. Cobré un jugoso premio de mil quinientos pesos y la publicaron, cosa que nunca antes me había ocurrido, con lo que me sentí un escritor consumado. El montaje que realizó Dante del Castillo fue memorable y tuvo un gran éxito tanto de público como de crítica. Don Rafael Solana ponderó mi texto sobre uno de Ibargüengoitia y pronosticó que “Licona crecería como dramaturgo en lo que queda del siglo”. Cuando vinieron los tiempos malos y nadie me pelaba, yo leía y releía esa crítica, tratándome de aferrar a la idea de que yo valía como escritor. Tuvo que pasar mucho tiempo para sentirme seguro y aceptado como dramaturgo.

RC.-¿ A la fecha, cuantas obras de teatro a escrito..?

Como parte de mi proceso de titulación –tardíamente estudié la licenciatura de Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM- mi asesor me sugirió que en lugar de presentar una tesis, hiciera un reporte de actividades profesionales. Creí que sería fácil hablar de mí mismo, pero no fue nada sencillo reconstruir 40 años de escritura. Allí me di cuenta que hasta la fecha llevo escritas 108 obras de teatro.

RC.-¿ Seguira opacando el “Teatro comercial”, a el “buen Teatro”..?

Sólo hay dos clases de teatro: el bueno y el malo. Los dos se dan tanto en el llamado teatro comercial como en el heroico. La gran diferencia estriba en que el teatro comercial, manejado por OCESA, no hay obras de autor nacional (sí, cada cinco años o más, ponen alguna como “Bésame mucho” o la actual “Si nos dejan” cuyos textos dejan mucho qué desear por darle más importancia a la música). En cambio en el teatro que se hace fuera de los grandes presupuestos, la mayor parte es de dramaturgos mexicanos. Hay obras muy interesantes, innovadoras, así como muy malas, mediocres.

RC.-¿Cómo nació su monologo “La Mujer Loba Esta Sola”…?

“La mujer loba está sola” es la respuesta a la demanda de textos “baratos de montar”, síntoma de los malos tiempos que se están viviendo. Montar una obra con más de tres personajes se considera ya una súper producción. En cambio un monólogo, fuera de algunos trebejos, es el sueño de cualquier productor porque la nómina se reduce a su mínima expresión. No había querido escribir monólogos porque pensaba eran muy difíciles, pero ese miedo se me quitó al redactar “Inagada la vida”, monólogo que ha tenido mucha aceptación.

RC.-¿Maestro Alejandro, cuando se instituyo en ciudad Neza, “El Festival del Sketch Alejandro Licona”..?

No recuerdo la fecha exacta cuando se instituyó El Festival del Sketch Alejandro Licona, pero ha de haber sido a inicios de los 90. Un grupo de teatreros marginales de esta zona del Estado de México, les dio por poner comedias mías y la verdad eso me llenó de alegría y de orgullo. ¿A quién no?

RC.-¿Qué nos ofrece su obra “La Santa Perdida”..?

“La Santa Perdida” nace cuando mi amigo, y también narrador, Alejandro Ordóñez me sugiere que adapte una novela suya (no recuerdo el título, juraría que es “La higuera”) al teatro. Su texto era un compendio de locuras y yo al adaptarla le agregué muchísimas más, quedando un fresco fantástico de un episodio improbable ocurrido en la época colonial, cuando llega a México una santa que en realidad es una Venus y que provoca una locura amorosa en un bandido, la ira de la Santa Inquisición y una investigación para saber dónde quedó. Esta obra fue premiada en España, en el concurso internacional Ricardo López Aranda, de Santander.

RC.-¿En varios reclusorios se han estrenado sus obras, que le dice

Un signo de los tiempos indica que la gente en épocas difíciles desea reír (para desgracias ya tengo con las mías). Durante la Gran Depresión abundaron las comedias musicales, donde salían millonarios (ver “La rosa púrpura del Cairo” del genial Woody Allen). Durante la Post Guerra, se hicieron populares en Italia las llamadas películas de “teléfonos blancos”. Esto lo atribuyo a que la risa nos hace menos ominosas nuestras circunstancias, de allí que en los reclusorios se pongan, con bastante frecuencia, obras mías (el 98% de mi producción son comedias) y así los privados de su libertad, se sientan un poquito mejor riendo.

RC.-¿ Penso alguna vez que sus obras se presentarían en : Peru, California, San Francisco, Los Angeles, Chicago, Argentina, Chile, Bolivia, España, Republica Dominicana, Bilbao, ..?

Jamás, ni en mis más locos desvaríos, imaginé que mis textos se llegaran a poner fuera de México, muy en especial “Abuelita de Batman” que fue una obra escrita con premura y sobre las rodillas, y que ha tenido un éxito de público muy notable en Estados Unidos, el Caribe, España y Sudamérica. El primer sorprendido soy yo y por supuesto me creo el muy-muy.

RC.-¿ Como a participado en Cine, como escritor y director..?

En cine comercial participé como guionista de 7 largometrajes que fueron estrenados y cuyos títulos prefiero no dar a conocer, porque pertenecen al llamado “cine de ficheras”. Ya les di instrucciones a mis hijos que cuando muera y alguien –eso espero- quiera hacerme un homenaje y hablar de mí, omita mi capítulo como escritor de cine. Como parte del llamado Cine experimental –cuando existía esa maravilla llamada Súper 8- hice bastantes películas como escritor, director, fotógrafo, editor, cácaro y hasta actor. Me divertí como enano.

RC.-¿Cuándo publicara sus 9 novelas..?

Recién acaba de salir a la venta mi novela “La amante de Errol Flynn” de Ediciones B. Se encuentran en prensa “Un hombre y sus espectros”, “La princesa leprosa”, “Leyendas de Terror” y “Leyendas urbanas de horror”, que espero salgan en lo que resta del año o el próximo. Es muy dilatado y desgastante ir de editorial en editorial ofreciendo tus novelas. Algunas te responden en un año, otras no tanto, pero es parte de esto de ser escritor. Ojalá alguna de ellas se convierta en un best-seller y así termine mi peregrinar.

RC.-¿Actualmente que escribe..?

Actualmente estoy escribiendo una novela infantil y una obra de teatro para dos amigos actores, que se estrenaría en Lima, Perú. Ambos textos aún no tienen título y hago votos porque se logren.

RC.-¿Quién es Alejandro Licona…?

Alejandro Licona es alguien que goza escribiendo, porque –y esto suena loco- se cuenta así mismo una historia que él mismo no sabe en qué terminará. Si alguien me pudiera espiar mientras escribo, me vería riendo de mis propias tarugadas o emocionándome con aventuras que redacto. En eso radica mi gusto y mi placer por la escritura.

Me gustaría ser recordado como alguien que hizo reír a las personas, que tal vez las hizo reflexionar, pero sobre todas las cosas, como un escritor que les proporcionó un poco de esparcimiento.

 

Alejandro Licona.

 

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Publicado el julio 26, 2012 en Teatro. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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