Arturo Segoviano

RC.- ¿Arturo, como fue tu infancia…?

ARTURO.- Mi infancia fue carente de muchas cosas, sobretodo la figura paterna, siempre extrañé a mi padre (al cual conocí hasta que tuve 25 años) mi madre lavaba ropa ajena, y yo como el más chico le ayudaba, soñaba desde niño estudiar y tener un buen empleo. Fui feliz nadando y pescando ranas en el rio Monclova.

RC.- El medio ambiente influye para bien o para mal., cual fue tu influencia negativa…?

ARTURO.- Creo que si, hoy los jóvenes juegan a ser delincuentes. En lo personal puedo decir que en ocasiones buscamos el sentirnos aceptados dentro de un grupo o igual no ser rechazados y entonces nos acercamos a personas que traen conceptos erróneos en cuanto a los valores y nos perdemos. En mi niñez (secundaria) un joven al cual le tenia miedo por que cada vez que él quería me golpeaba por miedo decidí hacerlo amigo, y solo me enseñó cosas negativas con él aprendí a fumar marihuana, a fumar y tomar cerveza, y abandoné los estudios. Un día a él lo matan en una de sus tantas peleas y me heredó sus malas conductas.

RC.- ¿Por qué ingresas a la cárcel a los 29 años…?

ARTURO.- Era un adicto a las drogas, vivía bajo el puente internacional de cd. Acuña perdido sin familia, sin valores, sin nadie que se preocupara por mí… las drogas me habían atrapado, lavaba autos, pedía dinero en la central de autobuses, comía de lo que nos regalaban. Un día estando dentro de una cantina dos personas drogadictos igual que yo, me pidieron que les fuera a comprar dos dosis de cocaína y yo traía tres que había comprado por la mañana, y para no ir a ese lugar que estaba lejos, les vendí las mías, entraron dos judiciales PJF y revisaron la cantina y cuando les encuentran las dos dosis me señalan como el que se las había vendido, me llevan a las oficinas de la policía judicial federal y cuando me ve el comandante todo sucio regaña al judicial y le grita que me saque de ahí que de seguro hasta piojos traía, el judicial me dice que lave dos camionetas y que me vaya, pero de pronto entran muchas personas a las oficinas y a mí me encierran en una celda, después de algunas horas me sacan de la celda y me recargan sobre un logotipo que decía procuraduría general de la republica PGR y entran muchos periodistas y me toman fotos, al día siguiente aparezco en los medios como el mayor vendedor de drogas de todo Acuña. Quienes habían entrado a las oficinas eran de la cd. de México, contraloría iban a checar el trabajo del MP. FEDERAL Y DEL COMANDANTE, se vendía mucha droga en cd. Acuña y no habían detenido a nadie… pero ellos dijeron ya lo detuvimos, claro que para no ir por quienes les pagaba cuota por vender grandes cantidades de droga. No fui inocente del delito, si vendí esas dos dosis a otros adictos pero no era ese vendedor o narco traficante. Los demás reos se burlaban cuando me vieron y muchos me dijeron “chivo expiatorio” ni siquiera sabia lo que quería decir eso.

RC.- ¿Ahí decides dejar las drogas y terminar una carrera Universitaria, que te motivo a ello…?

ARTURO.- El primer año en prisión fue muy difícil, no tuve abogado la declaración la había hecho el mismo MP así que no sabia ni lo que se había escrito, yo solo tenia medio año de secundaria y bajo los efectos de las drogas nada entendía. A los 4 meses me sentencian a 14 años de prisión, caí mas en depresión, y ahí en prisión había más drogas que afuera y me perdí aun más… al año, mientras me drogaba me salió sangre de mi nariz, y sin saber como ni por qué levante la hoja con la droga y le grite a DIOS, – si es cierto que tú eres tan poderoso has que eta droga se convierta en vidrio, para que me destruya la nariz, ya no me quiero drogar. DIOS lo la convirtió en vidrio y yo enojado la consumí toda, y comencé a llorar. Al día siguiente sucedió algo maravilloso, no me dieron ganas de drogarme… solo sentía mucha tristeza… y no podía dejar de llorar. Así pasé tres días, al cuarto me bañé y tomé la mejor decisión de mi vida, fui a trabajo social a pedir la oportunidad de estudiar, así comencé a estudiar rodeado de personas que no querían que estudiara, decían que chango viejo no aprende maroma nueva. Que yo era malandro y que para cuando saliera la sociedad me voltearía la espalda y que regresaría de nuevo a prisión.

RC.- ¿En que momento empezaste a escribir cuentos y novelas…?

ARTURO.- Dejé por completo las droga y me refugié en los libros, me aislé de todos los demás reos, recibiendo golpes e insultos de reos y custodios, en prisión pasaban cosas feas, abusaban de muchas personas, todo era corrupción, para cuando yo comencé a escribir ya había terminado primaria y secundaria, y muchos jóvenes estaban llegando a prisión acusados de secuestro, de delincuencia organizada, por armas. Y pensé si yo pudiera advertirles lo difícil que es vivir aquí quizá lo piensen y se alejen de drogas y delincuencia. Entonces comencé a escribir LA RESIDENCIA.

RC.-Tu obra “La Residencia”, fue premiada por el Instituto Nacional de Bellas Artes., canjeaste tus 4 tortillas diarias por papel para escribirla, que más te costó esta obra…?

ARTURO.- Me costó casi la vida, me fracturaron la cabeza, me quebraron mi brazo derecho, mi pierna derecha mi ojo izquierdo quedó dañado perdí casi el 80% de la visión, mis dientes frontales fueron arrancados conto y carne de la encía, 4 reos con bates de aluminio frente al director y al comandante fue una masacre… pero lo que nunca lograron dañarme, ni quitarme fue mi tenacidad, porque ahí en la celda de castigo, volví a escribir “la residencia” y la terminé.

RC.- ¿Hoy que necesita Coahuila…?

ARTURO.- Coahuila necesita retomar valores, que se trabaje en la prevención mi lema es “ES MEJOR PREVENIR QUE READAPTAR” y es más barato para cualquier gobierno, necesita de personas que de verdad se preocupen por los más necesitados, yo conozco a una persona así, ¡bueno!, no le conozco personalmente aunque sería para mí un gran regalo poder saludarle y decirle lo mucho que le admiro, él es el PROFR. HUMBERTO MOREIRA VALDEZ.

RC.-En todo este tiempo de reclusión, leíste mas de 400 libros., cual te impacto mas…?

ARTURO.- UN HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO del DR. VICTOR FRANK

RC.- ¿Tu libro “Libertad en el Cadalso”. Que pretende…?

ARTURO.- No es un libro de denuncia, aunque muchos de los funcionarios que perdieron la ética profesional y me vieron en prisión hoy tiemblan, pensando que los denunciaré… pero no es mi finalidad, yo ya perdoné todo, porque DIOS a mí también me ha perdonado. Mi libro es de prevención, fue escrito con esa finalidad, advertirles a las y los jóvenes de los peligros que conlleva el estar en prisión, les advierto de drogas, de delincuencia, de perdidas, quizá de una manera fuerte, la vida así es, y hoy las nuevas generaciones deben saberlo sin tabúes, sin tapujos. Con la verdad.

RC.- ¿Quién cambio tu vida…?

ARTURO.- Un día, mientras estaba en la biblioteca del CE.RE.SO. Escuché a un guardia y al bibliotecario, que el Gobernador de ese entonces HUMBERTO MOREIRA VALDEZ quería implementar la universidad en la prisión, yo me sentí feliz, y en efecto a los pocos meses entró ese programa, comencé a estudiar la universidad UTRCC, hoy puedo decir que gracias al profr. Humberto Moreira Valdez yo terminé mi carrera, él cambió mi vida, mi manera de pensar, me enseñó a luchar contra corriente, a no desfallecer, recuerdo que el día que me golpearon, y mientras estaba en la celda de castigo, él fue a prisión y aunque no lo vi, ahí tirado en el suelo le agradecí que hubiera apoyado mis estudios… la corrupción era muy fuerte, pero yo sabía que alguien que no me conocía, me había apoyado; y que él no era el culpable de que yo estuviera en esa celda de castigo, eran los guardias, el director quienes no querían que yo escribiera de la corrupción.

RC.- ¿A quien dedicas tus más de 100 obras…?

ARTURO.- Mis obras fueron dedicadas a DIOS, a la mujer que extrañaba y a quien más admiraba, a quien yo le llamo mi amigo, al PROFR. HUMBERTO MOREIRA VALDEZ.

RC.- ¿Arturo en 2 años has impartido conferencias motivacionales a mas de 100 mil personas, como nació este importante proyecto…?

ARTURO.- A mi salida, me encontré con aquello que me habían dicho (otros reos) la sociedad me cerró las puertas, y me dediqué a tocar puertas a llevar platicas a jóvenes en las calles, en las plazas, en las colonias, luego iba a pie de escuela en escuela contándoles lo que me había pasado que se vieran en este espejo, que aprendieran de mis errores. Es una misión que me he impuesto, y que lo hago con un solo fin, prevenir a las nuevas generaciones, hoy me dedico a rescatar jóvenes de las calles, de las drogas, de la delincuencia. He formado una obra de teatro donde los actores son jóvenes, es una nueva alternativa para ellos y una gran alegría para mí.

RC.- ¿Cuál es la mejor lección que te ha dado la vida…?

ARTURO.- LA VIDA ES HERMOSA, y me ha enseñado a valorar la libertad, ha dar más, y recibir poco, hoy en día son un hombre feliz con lo que hago.

RC.- ¿Cómo influyo en tu vida el profesor Humberto Moreira…?

ARTURO.- En gran manera, aprendí de él muchas cosas, a salir adelante me inspiró a ser una nueva persona, a preocuparme por otros antes que por mí, a recibir criticas y no darles importancia, sobretodo he aprendido que si existen personas nobles, buenas, de gran corazón, solo le pido a DIOS un día me de la oportunidad de decirle estas palabras personalmente, darle un fuerte abrazo. A mi profe al que admiro mucho; ojala muchos de los gobernantes pudieran copiarle algo a él, y trabajar de verdad por un bien común. Hoy quiero decirle al PROFR. HUMBERTO MOREIRA VALDEZ que su proyecto en mí dio fruto, yo soy una prueba de que cuando se les da la oportunidad a las personas, aun del basurero humano se puede rescatar algo, no puedo dar cuenta de los miles de personas (reos) que usted ayudó, que tuvieron la misma oportunidad, y que quizá no quisieron luchar, por salir adelante. Pero en lo personal yo le digo:

GRACIAS PROFR. HUMBERTO MOREIRA VALDEZ, USTED CAMBIÓ MI VIDA. En cada conferencia, a cada joven rescatado de las calles, lleva el sello de un gran hombre y a esos jóvenes le platico de usted, de cómo fue que yo logré terminar mis estudios.

RC.- ¿Qué consejos compartes a la juventud en tus conferencias…?

ARTURO.- Que se alejen de las drogas, que no jueguen a ser delincuentes, que la vida es hermosa, que no abandonen los estudios, siempre contándoles lo que a mí me pasó.

RC.- ¿Hacia donde va tu vida…?

ARTURO.- Hoy mi vida ya tiene rumbo, y es darlo todo, en bien de la juventud. Es cierto que no es fácil, no tengo empleo seguro y muchas puertas se me cierran por ser un ex presidiario, pero eso no me limita sigo y sigo tocando puertas, fui culpable del delito que cometí y también fui parte de la corrupción que me dejó marcado para siempre, deseo llevar mis platicas a más y más jóvenes, concientizar a los niños, restaurar valores, bueno siento que tengo muchas cosas por hacer.

RC.-Quien es Arturo Segoviano…?

ARTURO.- Un hombre terco, que no se vence, que no caben en el las palabras “NO SE PUEDE”, un hombre agradecido, un soñador, un hombre FELIZ, sin rencores ni odios. DIOS me regresó a mi esposa y a mí familia, solo me falta darle un abrazo a una persona (Prof. Humberto.) y decirle personalmente GRACIAS.

Anuncios

Publicado el noviembre 17, 2012 en Uncategorized y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: